domingo, 25 de junio de 2017

La mano israeli: el entramado del espionaje

Mathieu Tourliere/ Proceso y  Raúl Olmos y Daniel Lizárraga/Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad
 
Balam Seguridad Privada, una empresa nacida en mayo de 2012 a la par de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, se convirtió en dos años en la proveedora número uno de sistemas de inteligencia y seguridad del Gobierno federal, incluido del software espía Pegasus, desarrollado por NSO Group. El dueño de esa comercializadora tiene conexiones con la élite priista: su tío Guillermo Ruiz de Teresa es coordinador de Puertos y Marina de la SCT, exlíder del sector popular del PRI y junto con Emilio Gamboa, su padrino político, fue protagonista del desvío millonario del Pemexgate.

Para convertirse, en menos de dos años, en una de las principales empresas proveedoras del gobierno federal en sistemas de inteligencia y seguridad, la empresa Balam Seguridad Privada, S.A. de C.V., sus dos jóvenes socios adoptaron una exitosa estrategia comercial: mientras Asaf Zanzuri conseguía las tecnologías con empresas de Israel –país del que es originario–, Rodrigo Ruiz Treviño abría las puertas de las agencias de seguridad.

Los lazos familiares de Ruiz lo relacionan con la élite política del país: es sobrino de Guillermo Ruiz de Teresa, un amigo cercano del senador priista Emilio Gamboa Patrón y coordinador de Puertos y Marina de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

El primero escaló en la política siempre de la mano y a la sombra del segundo, y ambos han estado juntos incluso en momentos difíciles, como en el caso Pemexgate, pues participaron en la estructura ilegal de financiamiento a la campaña presidencial del priista Francisco Labastida.

Aunque en el organigrama de la dependencia aparece como coordinador de área, Ruiz de Teresa tiene el rango de Subsecretario, con una percepción bruta de 161 mil pesos mensuales; de hecho, en la reestructura que se proyecta para la SCT, se planteó elevar su dependencia a Subsecretaría de Puertos.

Antes de fundar Balam Seguridad Privada –el 15 de mayo de 2012– y convertirse en proveedor oficial, Rodrigo Ruiz de Teresa sólo tenía experiencia en el negocio de los restaurantes y los bares, y presumía en las redes sociales su vida de “Mirrey”. Zanzuri, por su parte, había trabajado en la industria del espionaje en Israel y Europa, según su currículum.

Balam es una de las empresas intermediarias que vendió al gobierno mexicano el polémico software Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, y cuyo propósito es infectar teléfonos celulares a través de mensajes de texto, para tomar el control del aparato, incluido su micrófono y cámara.

Y no sólo esto: la revista Proceso reveló en julio de 2015 que Balam Seguridad Privada –y su filial Grupo Tech Bull– surtieron a diversas agencias de seguridad mexicana con material de intercepción, e incluso un centro de mando desarrollado por Elbit, una de las principales compañías de Defensa de Israel.

Estas agencias incluían la Secretaría de Marina (Semar), la Procuraduría General de la República (PGR), el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen), la Policía Federal (PF) y “una gran cantidad de Procuradurías, incluyendo el Estado de México”.

El 6 de febrero de 2014, Balam Security incluso sirvió de intermediario en la venta de dos aviones de espionaje Dominator XP –fabricados por Aeronautics Ltd– a las Fuerzas Armadas de México. El negociador del contrato fue Zanzuri.

Este semanario también reveló, en el marco de la investigación global Panama Papers, que a inicios de 2015, los socios Ruiz y Zanzuri pretendieron abrir dos fideicomisos en Nueva Zelanda –The Diamond Trust y The Sapphire Trust– y una compañía en Holanda para evadir sus obligaciones fiscales y mover dinero desde cuentas abiertas en Suiza.

Para ello, recurrieron a los servicios del despacho panameño Mossack Fonseca y del abogado mexicano Alejandre Doporto, ambos especializados en la incorporación de estructuras offshore.

En caso de una investigación por las autoridades, aparecerían como directores de los fideicomisos solo empleados de Mossack Fonseca en Nueva Zelanda. Para ello, han creado desde hace años atrás una firma llamada Orion Trust; se trata de la misma oficina puesta al servicio de Juan Armando Hinojosa Cantú, el constructor de la “Casa Blanca” de Enrique Peña Nieto.
 

El enlace


A finales de 2014, un empleado de Balam Security se comunicó con la empresa italiana Hacking Team, una empresa rival de NSO Group en el desarrollo de programas espías para gobiernos, y le informó que Balam Security representaba “una gran cantidad de empresas israelíes porque uno de los propietarios, Asaf Zanzuri, es de Israel”.

Los archivos internos de Hacking Team, que Wikileaks publicó en julio de 2015 –entre ellos miles de correos electrónicos–, muestran que Rodrigo Ruiz era el enlace de la empresa con agencias del gobierno.

En un correo electrónico fechado el 29 de noviembre de 2014, un intermediario israelí llamado Eric Banoun presentó a Rodrigo Ruiz de Teresa como “uno de los mayores jugadores hoy en el campo de las soluciones de inteligencia en México”, e informó que el hombre era el principal negociador con la PGR, entonces a cargo de Jesús Murillo Karam.

Si deseas leer la investigación completa puedes dar clic aquí.

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